
Nos encontramos sumidos en un contexto sociopolítico difícil de definir, porque depende mucho de la posición que una entidad en particular ocupa dentro del sistema mundial: vivir en Europa no es lo mismo que vivir en la India, y también existen diferencias entre las posiciones políticas de los individuos, clases y grupos, dominantes u oprimidos. Por esta razón, los diagnósticos dependen de la posición política de quien los formula y de la región del mundo en la que vive. Es evidente que atravesamos una crisis; sin embargo, no existe la esperanza de que desde foros mundiales, donde el quorum no es realmente ciudadano, surja una solución para los ciudadanos. Si bien el problema es el crecimiento mundial desigual, el problema es también otro: los propios foros donde suelen debatirse las preocupaciones del mundo, donde solo reconfiguramos interminablemente términos como estabilidad, gobernabilidad, estados débiles, tráfico, terrorismo, injusticias sociales, medioambiente o violencia, sin que exista voluntad real de cambio.
La crisis de la teoría crítica eurocéntrica
Desde la perspectiva de Boaventura de Sousa Santos, estamos en un contexto sociopolítico muy preocupante, donde los movimientos sociales buscan formas de imaginar un futuro poscapitalista o, mejor dicho, formas de ofrecer una solución dentro del propio capitalismo. Su obra sobre las Epistemologías del Sur propone una reflexión de la realidad para ofrecer un diagnóstico crítico del presente, bajo la posibilidad de reconstruir, formular y legitimar alternativas hacia una sociedad más justa y libre, en el contexto de una crisis muy profunda de la teoría crítica eurocéntrica. Vivimos, dice el autor, en un tiempo de preguntas fuertes y respuestas débiles: cada vez somos más conscientes de que nuestros horizontes de posibilidades están más limitados, y de las grandes contradicciones que existen en la actualidad. En los últimos treinta años, la teoría crítica ha ido perdiendo todos los sustantivos hasta quedarse con los adjetivos: si la teoría convencional habla de democracia, otros hablan de democracia participativa; si habla de desarrollo, otras corrientes hablan de desarrollo sostenible o alternativo. La teoría crítica ha propuesto alternativas con sujetos históricos conocidos, pero quienes realmente han producido cambios progresistas han sido grupos sociales invisibles para esa teoría eurocéntrica: las mujeres, los indígenas, los campesinos, los gays y lesbianas, los desempleados. Muchos de ellos viven en lugares remotos, fuera de organizaciones partidistas o sindicales, no hablan lenguas coloniales y, por tanto, no asumen del mismo modo conceptos como dignidad, respeto, autodeterminación o territorio.
Un Sur metafórico y anti-imperial
El texto aborda un conjunto de epistemologías —no una sola— y de un Sur que no es geográfico, sino metafórico: el Sur anti-imperial. Las Epistemologías del Sur son el reclamo de nuevos procesos de producción, de valorización de conocimientos válidos, científicos y no científicos, y de nuevas relaciones entre distintos tipos de saber, a partir de las prácticas de las clases y grupos sociales que han sufrido, de manera sistemática, destrucción, opresión y discriminación causadas por el capitalismo, el colonialismo y todas las naturalizaciones de la desigualdad en las que se han desdoblado: la propiedad individual de la tierra, el sacrificio de la madre tierra, el racismo, el sexismo, el individualismo, la primacía de lo material sobre lo espiritual y los demás monocultivos de la mente y de la sociedad.
La injusticia cognitiva y sus premisas
Desde esta perspectiva, vivimos una forma de injusticia que fundamenta y contamina las demás injusticias reconocidas por la modernidad: la injusticia entre conocimientos. Es la idea de que existe un solo conocimiento válido —la ciencia moderna—, producido en gran medida en el Norte global. No es que la ciencia moderna sea en principio errónea; lo que critican las Epistemologías del Sur es su reclamo de exclusividad de rigor. Para desarrollarse, este enfoque parte de tres premisas: primera, que la comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo; segunda, que la diversidad del mundo es infinita, aunque el conocimiento hegemónico la vuelve invisible y la desperdicia; y tercera, que esa gran diversidad puede y debe ser activada y transformada, teórica y prácticamente, de muchas maneras plurales, sin que ninguna teoría general pueda monopolizarla.
Sociología de las ausencias y de las emergencias
Las Epistemologías del Sur son profundamente históricas, aunque no se inscriben en la historia universal de Occidente. De ahí se derivan dos procedimientos centrales: la sociología de las ausencias, que De Sousa Santos define como la omisión o marginación de ciertas realidades sociales, culturales y políticas en el conocimiento científico y en la acción política; y la sociología de las emergencias, que propone identificar y abordar esas ausencias desde las perspectivas de las comunidades afectadas.
Autonomía, comunidad y una nueva idea de socialismo
Para las Epistemologías del Sur, el individuo autónomo es producto de comunidades autónomas que no afirman su autonomía negando la naturaleza, sino asumiéndose parte de ella —de esa madre tierra— y en armonía con ella, como forma de sostenibilidad de la vida. Ese individuo autónomo no puede confundirse con el individuo liberal, corrompido y esclavo del colonialismo. Por ello, De Sousa Santos propone explorar una redefinición del socialismo como una democracia sin fin: en la calle, en la fábrica, en la familia, en el espacio público y en el espacio mundial.
Hacia un pensamiento alternativo de alternativas
Las Epistemologías del Sur son un conjunto de enfoques que buscan cuestionar y redefinir el conocimiento —su producción, difusión y uso— para desafiar las jerarquías epistemológicas dominantes y crear formas de conocimiento más inclusivas, equitativas y socialmente responsables. Se trata de una propuesta seria y de corte más cognitivo: quien estudia economía en cualquier universidad debería preguntarse dónde están los otros componentes del conocimiento, pues el capitalismo, aunque sea la forma dominante, no excluye del todo otras formas de organización económica que aún requieren ser valorizadas. Debemos reconocer que no necesitamos más alternativas, sino un pensamiento alternativo de alternativas: una nueva epistemología de conocimientos vitales, e incluso metafísicos. Como investigadores, nos corresponde salir de entornos de confort, vincular nuestro quehacer académico y profesional con la importancia de luchar por la sostenibilidad de la vida y asumir la misión del intelectual desde el terreno de los movimientos sociales, es decir, una teoría que no instiga la práctica, sino que aprende con ella, la profundiza y la compara con otras experiencias para, quizás, emanciparnos.
Referencias bibliográficas
De Sousa Santos, B. (2009). Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social. CLACSO / Siglo XXI Editores. https://www.sidalc.net/search/Record/cat-unco-ar-58782
